viernes 28 de noviembre de 2008

"La sabiduría de la gente que no conoce los libros"


Esta semana llegó a México el escritor portugués José Luis Peixoto; La definición que dio en el Centro de Lectura Condesa del tema de una de sus novelas hizo eco en mí… “la sabiduría de la gente que no conoce los libros”.
Me parece loable que un autor joven ponga luz sobre esto y reivindique su valor.
La explosión demográfica volvió imperiosa la necesidad de que las Instituciones educativas nos cataloguen en Doctores, Maestros, Licenciados, Técnicos…. ¿Y luego?¿Es que acaso el aprendizaje que se obtiene sin un reconocimiento institucional no es conocimiento?
Aunque actualmente se tienda a creer que el respeto, o la autoridad moral o intelectual, de una persona es sólo directamente proporcional a su nivel de estudios no debemos caer en el espejismo de la universidad como única fuente del saber porque si bien el conocimiento se transmite en las aulas por lo general se gesta fuera de ellas.

miércoles 19 de noviembre de 2008

El Octavo Pecado



Como la lujuria, la gula, la avaricia, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia no nos bastan para atormentarnos “como Dios manda”…Nuestra época nos ha regalado un nuevo Pecado Capital: El Envejecimiento.

Este octavo “vicio” suele ser padecido por quienes maduran física, más no mentalmente, y no encuentran en el tener canas, arrugas o manchas en la piel un indicio de nuestra calidad de mortales sino una arenga a la negación. Creer en el “Octavo Pecado” nos asegura un pase directo al infierno de la industria de la belleza y su mercadotecnia que nos condena a la angustiosa e infructífera búsqueda del “elíxir de la eterna juventud ”.

La publicidad sataniza el aumento de edad y todas sus manifestaciones. Si bien no podemos negar algunos de sus inconvenientes o temer el recordatorio que nos ofrece de nuestra estancia limitada por estos lares, tampoco debemos olvidar que no somos seres unidimensionales y por tanto cumplir años no sólo es degradarse físicamente, sino desarrollarse, crecer en otros ámbitos como el psicológico, intelectual o espiritual. Aunque eso no implique beneficios económicos a las grandes transnacionales y por tanto se le etiquete de irrelevante.