martes 30 de diciembre de 2008

Prometer SÍ empobrece



Sin importar la dimensión o el contexto, cuando uno se compromete a algo con un tercero se mentaliza a que tendrá que cumplir aquello, aún cuando en el futuro ya no lo quiera así o aunque haya cambiado de opinión al respecto.
¿Pero qué pasa cuando nos prometemos algo a nosotros mismos?
Es Año Nuevo la fecha perfecta para hacernos promesas a la ligera, la inercia de la tradición nos lleva a atragantarnos de uvas al compás de las campanadas de medianoche. ¡Venga, con confianza, un propósito por uva, qué importa que ninguno cuente con la mínima planeación!
Lo que llama mi atención de esta costumbre es su carácter meramente simbólico y tremendamente ambicioso. Cuando la mayoría de los comensales van en el onceavo ya no se acuerda cuál fue el tercero y antes de la mitad del año no recuerda ni el primero.
Creo que estas fechas, aún siendo un corte artificial en la vida, sí son una gran oportunidad para detenernos a analizar si en verdad estamos viviendo la vida que queremos vivir, en su mejor versión.
Si hay algo que mejorar, que siempre lo hay, propongámonoslo pero con seriedad y sincero compromiso porque nada hay más triste que fallarse a uno mismo.

6 comentarios:

Marcelo L. Cambronero dijo...

Prometer es tomar posesión del propio tiempo, algo que son capaces de hacer las personas libres.
Abrazos.

Marcelo L. Cambronero dijo...

He podido leer, ahora, con más tranquilidad tu blog. Me parece excelente. Abrazos.

María Fernanda Piñeyro Aceves... dijo...

Marcelo, gracias por el tiempo, me alegra mucho que te haya gustado. Saludos!

Pisciano dijo...

Hola Fer, Feliz año!!!, cm siempre... despues de leer tu blog me dejas casi sin palabras,con muy poco q aportar ya q parece q lo has dicho todo referente al tema en cuestion; p bueno solo decir que si bien lo de las uvas y los propositos son ya una tradicion muy arraigada... el hecho de no cumplirlos tmb lo son... y es q ademas de propositos... tmb les llamamos deseos.. y los deseos siempre esperamos q alguien mas nos lo cumpla, con una barita magica o simplemente x casualidad, suerte o "xq ya nos tocaba"... yo creo q mas alla de reprocharnos el xq no hemos cumplido- o no se nos han cumplido esos deseos- debemos festejar q aun tenemos esa pequeña gota de inocencia q nos hace prometer y nos permite creer q los sueños y los propositos-deseos se nos pueden cumplir al cabo de 365 dias... q no son otra cosa q el tiempo q tarda la tierra en darle otra vuelta al sol.

Saludos.

P.D. grax x visitar mi pequeño monumento a la nostalgia de Lennon.

Levan dijo...

A veces los deseos hacen revivir la chispa de nuestra dedicación y devoción por la vida, no es algo que pase a menudo, pero la excepción hace la regla.
Saludos.

comomolo dijo...

Lo mejor que podrías hacer es apuntar esos deseos en un papel para que en el onceava uva no se te olvide lo de la tercera.

Gran blog me pasaré más veces.

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